Un Clásico "intranscendente"
El partido tuvo un inicio trepidante, con mucho ritmo. El Barça jugaba posicional, con la posesión del balón y presionando muy arriba la salida del balón del Real Madrid. Los Blancos por su parte estaban a la expectativa, aguantando hasta tener una contra.
El Barça tardó solo diez minutos en demostrar que era el campeón. Tras estar continuamente en el campo del rival el Barça se aprovechó de una subida con poco peligro de Marcelo para hacer daño. Sergi Roberto encontró el hueco por esa banda y puso un muy buen centro al segundo palo donde estaba esperando Luis Suárez. El Uruguayo hizo una gran volea para adelantar a los azulgranas en el partido.
Tras eso el Real Madrid no se vino abajo ni mucho menos. Cinco minutos más tarde realizó una contra de libro entre Kroos, Benzema y Cristiano, quien bate a Ter Stegen desde la misma línea de gol.
Pero lo que verdaderamente iba a condicionar el partido era el árbitro. Estuvo muy desacertado en muchas ocasiones; no vio una agresión de Bale a Umtiti ni la falta de Suárez a Varane en el segundo gol. Lo que hizo fue mostrar una roja directa a Sergi Roberto tras una supuesta agresión a Marcelo al filo del descanso.
En la segunda parte cambiarían las tornas.El Real Madrid se apoderó del balón, mientras que el Barça permaneció más replegado en su campo buscando alguna genialidad de Messi. Así llegaría el segundo gol de los Culés. Una contra tras una previa falta de Suárez a Varane que terminó con dos recortes de Messi al borde del área y un disparo imparable para Keylor. El astro argentino siempre aparece cuando se le necesita para arreglar un partido cuesta arriba.
El Madrid seguía atacando y tras una larga posesión, Asensio filtró un muy buen balón a Bale que terminaría en un golazo por la escuadra del galés que había ido de menos a más en el partido.
El partido se saldó con tablas en el marcador tras un gran partido de ambos equipos. Los últimos minutos fueron muy intensos en los que el Barça quería salvar la imbatibilidad en la Liga y el Madrid quería romper esa racha. El árbitro se comería un penalti clamoroso de Jordi Alba a Marcelo. El Clásico "descafeinado" terminó siendo uno de los más tensos de los últimos años.
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